San José de Chiquitos se alista para vivir con fervor el Gran Día de la Tradición Josesana este fin

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domingo, 11 de octubre de 2026

Cientos de josesanos celebraron la tradición con la alegre «Paseata» desde la Casa del Bastón hasta La Pauroca

Cientos de josesanos y autoridades locales recorrieron las principales calles y avenidas del municipio en la tradicional «Paseata», una concurrida caminata festiva que inició tras el tradicional destape del cántaro de chicha en la Casa del Bastón y culminó con gran júbilo en el Parque Ecológico La Pauroca.

La colorida comitiva estuvo encabezada por los emblemáticos Abuelos, personajes jocosos y satíricos que marcaron el ritmo del trayecto con el sonido de los paichachises amarrados a sus canillas. Ocultando su identidad tras máscaras de rasgos españoles, estos personajes sacaron sonrisas a los espectadores con sus ocurrencias durante todo el recorrido.

El evento contó con una nutrida representación institucional y cultural. Entre los participantes destacaron:

  • Soberanas y bellezas locales: Las Reinas de la Tradición Cruceña, la Reina del Carnaval Josesano y la Kupiquixh («Señorita» en lengua bésiro).

  • Instituciones y comunidad: Autoridades locales, funcionarios del Gobierno Autónomo Municipal (GAM), delegaciones de las unidades educativas y miembros del Cabildo Indígenal.

Los asistentes lució atuendos y elementos típicos de la identidad chiquitana, como sombreros de palma real, taris, machetes y enchoques. El marco musical estuvo a cargo de las bandas típicas de las escuelas e instituciones participantes, las cuales llenaron de alegría las calles al ritmo de contagiosas chovenas y taquiraris, que pusieron a bailar a toda la población.

Con la llegada del contingente al Parque Ecológico La Pauroca concluyó esta festiva jornada, reafirmando una vez más la riqueza cultural, el orgullo identitario y el espíritu alegre que caracteriza al pueblo de San José de Chiquitos.



San José de Chiquitos revive sus tradiciones con el tradicional destape del Cántaro de Chicha

Tras la conclusión de la primera misa a las nueve de la mañana, josesanos y posokas (visitantes) se congregaron en La Casa del Bastón —epicentro y lugar de encuentro de los pueblos nativos de San José— para dar inicio formal a las festividades del Día de la Tradición con el esperado destape del cántaro de chicha.

El cántaro, que permaneció bajo tierra durante el periodo necesario para su fermentación, fue desenterrado y abierto por el alcalde municipal. Este acto simbólico contó con la presencia de autoridades locales, reinas tradicionales y visitantes, marcando el punto de partida de la jornada festiva. Durante el acto de apertura, las palabras de circunstancia del Cacique General, del Corregidor y del Alcalde coincidieron en la importancia de mantener vivas las costumbres y preservar la riqueza cultural que caracteriza a San José de Chiquitos.

La jornada continuó en un ambiente festivo y bajo un clima templado inusual para la región. Al respecto, el diputado nacional Germain Caballero destacó el espíritu del pueblo señalando que "ni el sol más abrasador ha corrido a un josesano, menos ahora este clima inusual".

Posterior al ritual de la chicha, la celebración se trasladó a las calles de la población con la tradicional "paseata" por el pueblo, dando paso a una jornada repleta de actividades culturales y de fraternidad popular.

San José de Chiquitos celebra su historia con la coronación de Fabiana Thais Ribera Hurtado como Reina de la Tradición Josesana

El viento fresco descendió sobre las serranías chiquitanas con la audacia de un visitante inesperado. En esta tierra de sol incandescente, el frío suele ser un mito lejanísimo, pero la noche del festejo decidió vestirse de bruma. Sin embargo, ni la helada repentina pudo apagar el fuego cálido que latía en el pecho de la cuna de la cruceñidad. San José no solo celebraba una coronación; parecía haber roto las barreras del tiempo para mirarse en el espejo de sus ancestros.

El ambiente olía a leña humeante, a chicha bien madurada y a yuca frita para el masaco. Por las calles empedradas, como surgidas de las páginas de un relato antiguo, caminaban niñas, señoritas y ancianas luciendo la prestancia de sus tipoyes. A su lado, hombres y niños vestían la indumentaria chiquitana con la altivez de quien sabe que lleva sobre la piel el legado de una estirpe centenaria. Las Unidades Educativas e instituciones locales convirtieron la plaza en un teatro vivo: aguateros cargando la tinaja del ayer, cosechadores que revivían la fatiga alegre del campo y los compases inolvidables de un buri que devolvieron, por unas horas, el alma del San José de antaño.

Entre los invitados, la figura de Don Andrés Lladó, llegado desde Santa Cruz, irradiaba una solemnidad conmovedora. Fascinado por la devoción con la que el pueblo custodiaba sus raíces, sus palabras de gratitud se repetían como un eco respetuoso entre la concurrencia. A su alrededor, la escena era completa: autoridades políticas, cívicas, religiosas, nativas y educativas compartían el mismo espacio, unidos bajo la urdimbre de sus trajes tradicionales.

El clímax de la velada aguardaba en el escenario central. Desde la TCO Turubó Este, una franja rural donde la tierra aún le habla al oído a su gente, llegó la soberana: Fabiana Thais Ribera Hurtado. Con paso firme y gracia serena, la joven damita caminó hacia el destino de su pueblo. El alcalde municipal, Diego Caballero Saavedra, fue el encargado de colocar sobre su frente la corona que la consagró como Reina de la Tradición Josesana, mientras el Concejo Municipal, de manos de su presidenta, le otorgaba una distinción de honor. Entre aplausos, vivas y el susurro del viento frío, San José de Chiquitos volvió a demostrar que su historia no se guarda en libros viejos, sino que renace, más viva que nunca, en cada una de sus tradiciones.

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