La jornada litúrgica coincidió con el denominado "Domingo de Laetare" o de la alegría, una fecha significativa en el calendario católico que invita a la esperanza en medio del tiempo de penitencia. La presencia de los diversos actores políticos en el templo de piedra no pasó desapercibida para los fieles, quienes ven en este acto un reconocimiento a la fe como eje articulador de la vida social y política del municipio.
Durante la homilía, el Monseñor Bascopé hizo énfasis en la importancia del servicio y la entrega al prójimo, recordando que el liderazgo debe estar orientado al bien común. En un pueblo que lleva en sus genes las enseñanzas de los padres jesuitas, el mensaje de la Iglesia resuena con especial fuerza, instando a los aspirantes a conducir sus campañas con ética y respeto a los valores tradicionales que sostienen a la comunidad josesana.
En las naves del templo, declarado Patrimonio de la Humanidad, se pudo observar la presencia de diversas figuras de la arena política actual. Entre los asistentes destacaron los candidatos a la alcaldía Dagner Espinoza (PDC) y Eusebio Llanos (Todos Por San José). Asimismo, el sector legislativo estuvo representado por Johan Espinoza, primer candidato a concejal por la sigla DEMÓCRATAS; Ley Salvatierra e Inocencia Para, candidatas al Concejo Municipal por la agrupación Creemos; y Saúl Morón, quien busca un curul en el ente deliberante por el PDC.
San José de Chiquitos, baluarte de la cultura misional, reafirmó una vez más su carácter altamente católico. La asistencia masiva de la población y de sus líderes políticos al Conjunto Misional —Patrimonio de la Humanidad— demuestra que, por encima de las diferencias ideológicas, prevalece el sentido de pertenencia a una herencia histórica y espiritual compartida.
La ceremonia concluyó con una bendición especial para los presentes, en un clima de calma que precede a la recta final de la contienda electoral, recordando que la paz y la unidad son los cimientos sobre los cuales se debe edificar el futuro del pueblo.

