Una multitud de pobladores llegó hasta el domicilio de Candelaria Chuvé para acompañar el cortejo fúnebre de su hija, Maida Roca, cuyo cuerpo fue trasladado hasta su última morada en el cementerio María Belén. El sepelio estuvo marcado por escenas de profundo dolor, resignación e impotencia entre los habitantes del municipio, en especial entre las mujeres, consternadas por la trágica forma en que le quitaron la vida a la joven madre, quien deja en la orfandad a tres niños bajo el cuidado de su familia.
Durante las exequias, en medio del desconsuelo, su madre pidió a los presentes que perdonaran a su hija. Asimismo, antes de ser sepultada, se cumplió con un ritual tradicional en el que los tres pequeños fueron pasados en forma de cruz por encima del ataúd, un gesto cultural orientado a mitigar la tristeza y evitar que extrañen con dolor a su madre.
La indignación comunitaria trascendió el ámbito del duelo. El grupo organizado Mujeres Unidas se hizo presente portando carteles para exigir el derecho a una vida libre de violencia. La agrupación anunció una movilización para este martes, con punto de concentración en la plaza principal, donde darán lectura a un pronunciamiento público. Posteriormente, se marchará hacia la sede municipal con el fin de presentar una serie de demandas e incorporar la prevención y atención a la violencia contra las mujeres dentro del Plan Territorial de Desarrollo Integral (PTDI).
Con esta acción, la comunidad de Pailón busca transformar el luto por el feminicidio de Maida Roca en un impulso colectivo para exigir políticas públicas efectivas que protejan la vida y la integridad de las mujeres en el municipio.